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Profesional sanitario en internet, ¿por dónde empezar?

Digo yo que para el que no esté acostumbrado a estas cosas, todo le parecerá una montaña. Pues no, ni montaña ni leches. Es bastante intuitivo, sencillo, y constituye una genial fuente de información, formación, y relación con otras gentes del mundillo.

Resulta que lo difícil es empezar, dar el primer paso. Y de ahí en adelante, aprendiendo poco a poco, con ganas y sentido común, el resto va saliendo.

Ahora bien, ¿por dónde empezar?

Lo primero que te aconsejaría es que no te obsesiones con las herramientas y servicios de internet. Hay mil, y cada uno usa los que le viene en gana. No es necesario (ni siquiera útil) conocerlo todo, sino usar aquello que te sirva para lo que quieres hacer. En mi opinión, hay sólo dos o tres elementos básicos: Twitter, Google Reader, y tu propio rincón para escribir. Para entendernos:

  • Google Reader es un servicio para suscribirte a blogs y páginas de internet. No es rentable ni práctico ir blog por blog leyendo lo que te interesa, sin saber si hay algo nuevo o no. Lo suyo es poder recibir, en una página fácil de usar, todos aquellos artículos que se van publicando en los blogs y páginas que te interesan. Hay otros servicios para hacer lo mismo, pero éste es uno de los más usados, y funciona muy bien.
  • Twitter es una red social de mensajes cortos y enlaces. Puedes leer automáticamente todo lo que aquellos a los que decidas seguir van publicando, y lo mismo harán aquellos que decidan seguirte a ti. A diferencia de otras redes, aquí no todo es “soy amigo de”, sino “quiero leer lo que Fulanito dice, y quiero poder charlar con él”.
  • En Google Reader lees. En Twitter te comunicas con otros, conoces gente y te mantienes al día de la actualidad en lo que te interesa. Ya sólo te falta -si quieres-, tener un rincón en internet donde poder expresarte con más libertad y sin restricciones de espacio: un blog, o algo parecido. Sería como tu tarjeta de presentación, y tu espacio para crear, más allá de hablar de lo que crean otros.

Sacarle el jugo a Google Reader es probablemente lo más sencillo de las tres cosas. Sólo tienes que crearte una cuenta gratuita, y empezar a añadir las direcciones de los blogs a los que quieres suscribirte. Clasifica las suscripciones en carpetas temáticas (noticias, salud, tonterías, etc…) a tu antojo, y trata de leerlas de vez en cuando. Descubrirás como, casi sin esfuerzo, la información viene a ti, sin tener que ir a buscarla expresamente.

Vale, pero ¿qué añades a Google Reader si no conoces nada? Yo te diría que no te limites a tu campo profesional, y que vayas añadiendo todo aquello que te interese de alguna manera. Mientras lo tengas clasificado en carpetas, no tendrás problema. En lo sanitario, te puedo hacer algunas recomendaciones personales: El supositorio, Médico Crítico, MedTempus, Salud con cosas, El gerente de mediado, o la Dra. Jomeini pueden ser un buen comienzo: son frescos, interesantes, no se repiten, y a través de ellos, de sus enlaces y sus comentaristas, puedes ir descubriendo otros. Ya que estoy, añado a la Dra. Tetisheri y sus piruletas, que ha empezado su aventura bloguera mientras se preparaba el MIR.

Twitter es una pasada. No por la herramienta en sí (que también), sino por todo lo que supone: hablar de tú a tú con cualquiera que te resulte interesante, estar informado de algunas noticias conforme suceden, comunicarte con rapidez y sin rodeos innecesarios, descubrir gente e ideas, y divertirte. Pero para todo esto, no basta con darse de alta: hay que empezar a seguir a gente, leerles, y escribir (o enlazar) cosas que otros quieran leer. No tienes por qué seguir a todo el que te siga, ni debes esperar que otros lo hagan. Si sigues a demasiada gente, no tendrás tiempo de ver todo lo que escriban, y si sigues a demasiado pocos, lo mismo te aburre ver que no hay gran cosa. Yo sigo a unos 200, y miro twitter muchas veces al día, generalmente.

Aprende a usar las cosas básicas: Si le das a responder al mensaje de alguien, esa persona, y aquellos que os sigan a los dos, leerán tu respuesta, que es pública. Si citas (con una arroba delante) el nombre de algún usuario, verá con facilidad que te diriges a él. Ni todo es escribir a tu bola, ni todo es responder o hacerte eco (retwittear) lo que otros digan. Encuentra un equilibrio con el que te sientas a gusto, y ya está. Hay mil páginas con consejos sobre el uso de twitter, así que no te aburriré más con esto. Prueba y déjate llevar. 🙂

De nuevo, la pregunta: ¿a quién seguir?. Pues a quien te venga en gana. Y si luego no te interesa, dejas de seguirle. Puedes empezar siguiendo a los autores de los blogs que he puesto antes, por ejemplo: Vicente Baos, Javier Padilla, Shora, Miguel Ángel Máñez, Sergio Minué, Ana González y Tere Pérez. Mira a ver a quienes siguen o con quien hablan, a quienes retwittean (retwittear es repetir un mensaje de otro a tus seguidores, citándole) y si te parecen interesantes, y mira también en qué listas de usuarios están. Eso te dará pistas o ideas de nuevas personas a seguir. En cuanto tengas un número decente de gente, twitter se volverá de lo más animado. No temas responder a la gente, o dirigirte a ellos. Así funciona el tema.

Por último, lo del blog. Esto sí requiere más esfuerzo y dedicación, y no a todo el mundo le apetecerá. Pero si tienes ganas de contar cosas, no lo dudes. Prueba y ya está. Es gratuito, y tener uno en marcha sin grandes complicaciones es cuestión de… ¿segundos? ¿minutos?. La mayoría de gente tira de Blogger o WordPress. Son muy completos. Yo, a estas alturas, también consideraría Posterous o Tumblr, que son aún más sencillos y “para uso casual”, y tienen una buena comunidad de usuarios en crecimiento, aunque se llevan peor con las búsquedas de Google. No te obsesiones con la plataforma a usar. Si usas twitter con fluidez, empiezas a tener seguidores, y enlazas desde ahí a lo que escribas en tu blog, recibirás visitas. Si encima cuentas cosas interesantes y te preocupas por enlazar y crear comunidad con otros, mejor aún.

Ahora mismo, si eres un recién llegado a estos temas, tendrás mil dudas. Lo bueno es que es normal, y que esas dudas se van disipando conforme empiezas a moverte en todo esto. Si puedes, trata de charlar con gente de tu entorno profesional que ya haya metido sus zarpas por twitter o su blog, y desvirtualiza lo desvirtualizable: conocer en persona a los twitteros y blogueros que sigues es genial.

Bienvenido. Estás en tu casa. 🙂