Donde empieza la salud

Los retos de la vacunación en el mundo en desarrollo, 2010-14 | 18 fotos | Ver en EL PAÍS Planeta Futuro

>> 2013. Un enfermero vacuna a un niño en el centro de salud de Muquinda, Municipio de Katabola, Provincia de Bié (Angola). La provincia de Bié terminó hace poco más de 10 años una guerra civil que duró 25 y que dejó a la región sin apenas servicios de salud. La reciente construcción de una red de centros y puestos básicos de salud, permite que poco a poco se avance hacia unas coberturas vacunales apropiadas.

>> 2012. Un grupo de mujeres espera con sus hijos e hijas en el puesto de salud de Kanjungo, Municipio de Kamacupa, Provincia de Bié (Angola). Las mujeres se hacen cargo de la atención de la salud de sus hijos e hijas. Para poder acudir al puesto de salud el día de la vacunación deben dejar al resto de sus hijos a cargo de los mayores, y no trabajar sus tierras durante un día.

>> 2012. Promotoras de salud diseñan el mapa de su comunidad, en un diagnóstico participativo en Katabola, provincia de Bié (Angola). El papel de promotoras de salud, agentes comunitarios de salud y activistas voluntarios resulta clave para localizar a las familias con niños pequeños sin vacunar, mapear las viviendas de la zona y servir de enlace con el personal de enfermería de los puestos de salud.

>> 2012. Promotor de salud y vacunador voluntario en Kamacupa, provincia de Bié (Angola). Los promotores de salud también colaboran en estudios y encuestas, para conocer el nivel de conocimiento de salud de los miembros de su comunidad. Esto permitirá definir los mensajes clave a transmitir en las campañas de sensibilización.

>> 2013. Personal de enfermería y supervisores en el puesto de salud de Umpulo, Municipio de Kamacupa, provincia de Bié (Angola). La formación continuada, la formación en servicio y las supervisiones permiten realizar un monitoreo del programa, así como dar apoyo técnico a los responsables de vacunación en cada puesto de salud. Un punto clave del programa de vacunación es la cadena de frío. Los responsables deben garantizar la disponibilidad de gas para mantener las neveras refrigeradas en una zona rural sin red eléctrica, y hacer un seguimiento diario de las temperaturas de las vacunas, para asegurar su correcta conservación. Si se guardan a una temperatura incorrecta, pueden perder su efecto de inmunización.

>> 2013. Médico de la brigada cubana realiza una visita a domicilio para reconocer a un niño con sospecha de poliomielitis en Kamacupa, provincia de Bié (Angola). La vigilancia epidemiológica activa es parte esencial de la vacunación. En este caso, una promotora de salud dio el aviso de que un niño de su comunidad mostraba parálisis en los miembros inferiores. Un equipo de la dirección provincial de salud se desplazó a su casa para ver si se podía tratar de un caso de poliomielitis por un error en la vacunación.

>> 2010. Comunidad rural en Zapallo Grande, provincia de Esmeraldas (Ecuador). Ángel Añapa, enfermero, programa mensualmente visitas a todas las aldeas de Zapallo Grande para vacunar a los niños y niñas. Esta región, habitada por los indígenas chachi y comunidades afroecuatorianas, dispersas por la selva, no dispone de caminos ni carreteras. Para poder realizar la vacunación, el equipo del centro de salud se desplaza en canoa en trayectos que duran varias horas. Tras visitar tres o cuatro aldeas, los vecinos cederán una de las casas al equipo para que puedan pasar la noche allí y continuar su ruta al día siguiente.

>> 2010. Río Chapaláa, provincia de Esmeraldas (Ecuador). Algunas familias viven fuera de las aldeas, junto al margen del río. El enfermero de Zapallo Grande, originario de la misma zona, debe conocer la ubicación exacta de todas las familias para poder visitarlas, una por una.

>> 2011. Un grupo de chicas indígenas misquitas se agolpan en una casa durante la visita del equipo de salud en Laka Tabila, en La Mosquitia (Honduras). El personal de enfermería planifica visitas periódicas a todas las comunidades indígenas de la zona para la vacunación de los niños y niñas.

>> 2011. Enfermero prepara las vacunas en una comunidad en Laka Tabila, en La Mosquitia (Honduras). El enfermero jefe tiene un motor para usar en la canoa para los desplazamientos a las comunidades, cuando desde los servicios centrales de salud les proporcionan combustible. Cuando no tienen, o no van o van caminando, a veces hasta seis horas (y otras seis de vuelta).

>> 2011. Laka Tabila, en La Mosquitia (Honduras). La vacunación está integrada en el paquete comunitario básico de salud. Una vez que los enfermeros llegan a la comunidad, se reúnen para hablar con las familias (hombres, mujeres y niños) en la escuela o en algún otro espacio que les presten; una charla en Miskito sobre temas de salud, unas cuantas risas y chascarrillos para ganarse al público, vacunas para los niños según su calendario vacunal infantil, solución clorada para las madres (luego, con una gota o dos de esa solución pueden potabilizar un litro de agua), distribución de medicamentos para prevenir (y tratar, o ambas) las parasitosis intestinales, y reparto de condones (se los quitan de las manos).

>> 2011. Laka Tabila, en La Mosquitia (Honduras). La prestación de servicios de salud en regiones como ésta no se puede entender sin un enfoque de Atención Primaria que se salga de las cuatro paredes del centro de salud y que integre la vacunación como un elemento más. La población es más receptiva a estas visitas, y está más dispuesta a vacunar a los niños y niñas cuando durante la visita se dan consejos de salud y se distribuyen otros productos preventivos.

>> 2010. Clínica de Salud Materno Infantil de Butha-Buthe, en Lesoto. La continuidad asistencial entre los programas de salud reproductiva y los programas de salud infantil no siempre es fácil en lugares donde el sistema de salud no es suficientemente sólido. Las mujeres embarazadas también deben vacunarse, contra el tétanos, y las visitas de seguimiento del puerperio suponen una importante oportunidad para la introducción de los recién nacidos en los programas de salud infantil y de vacunación.

>> 2014. Jornada de vacunación en el dispensario de Buccra, campamento de refugiados saharuis de Aaiún, provincia de Tinduf (Argelia). En los campamentos de refugiados saharauis en Argelia, el sistema de salud no dispone de recursos para el pago de salarios del personal de salud, que trabaja de forma voluntaria a cambio de un pequeño incentivo económico que reciben 3 o 4 veces al año. Son estos voluntarios y voluntarias quienes se encargan de realizar la consulta de seguimiento de la salud infantil, las jornadas de vacunación, y el registro de datos y monitoreo de la cobertura vacunal, no sin dificultades.

>> 2014. Jornada de vacunación en el dispensario de Buccra, campamento de refugiados saharuis de Aaiún, provincia de Tinduf (Argelia). Las vacunadoras, formadas generalmente en la propia Escuela de Enfermería del campamento de refugiados, trabajan codo a codo con las jefas de barrio, mujeres de la comunidad que se encargan de avisar a las madres para que traigan a sus niños y niñas al dispensario el día de vacunación. El sistema de salud saharaui dispone de dispensarios en todas las dairas donde vive la población, pero aún así, es difícil garantizar una buena cobertura en un entorno desértico donde las temperaturas durante varios meses superan los 50ºC, y en un contexto donde la dependencia de la ayuda internacional es absoluta. La población refugiada saharaui recibe a través de ACNUR, UNICEF, AECID, ECHO y varias ONGs y asociaciones como Médicos del Mundo alimentación, agua, medicamentos, jaimas y vacunas.

>> 2014. Jornada de vacunación en el dispensario de Buccra, campamento de refugiados saharuis de Aaiún, provincia de Tinduf (Argelia). En los campamentos, y a lo largo de los últimos años, la ayuda internacional ha disminuido notablemente. Con la excusa de la crisis económica, numerosos donantes han reducido sus aportaciones para los servicios básicos de la población refugiada.

>> 2012. Recién nacido en el Hospital Misionero de Nangoma (Zambia). El refuerzo integral de servicios de salud permite que una madre que ha seguido una correcta atención durante el embarazo pueda dar a luz acompañada por profesionales de la salud bien formados en un centro bien equipado, y que su hijo o hija pueda iniciar y continuar una correcta vacunación en los meses siguientes.

>> 2012. Una enfermera vacuna a un niño en el Hospital Misionero de Nangoma (Zambia). En numerosos países, el apoyo a los servicios de salud se realiza a través de programas verticales de ayuda, que se focalizan en patologías concretas (como la malaria o el VIH/SIDA) o en servicios concretos (como la vacunación). Sin embargo, el refuerzo de programas como el de vacunación requieren también de un fortalecimiento horizontal de los servicios de salud, que no deje importantes necesidades desatendidas.